16 consejos para llevar a un niño con TEA a la peluquería y no morir en el intento

16 consejos para llevar a un niño con TEA a la peluquería y no morir en el intento

Que apoye los pies: Para algunos niños con desórdenes sensoriales la sensación de desequilibrio que puede provocar la altura de la silla y dejar los pies colgando puede resultar muy desagradable. Si puedes, hazte con una banqueta o unas cajas para que tu hijo pueda apoyar los pies. Esto le dará seguridad y ayudará a que pueda regular mejor su sistema vestibular.

Una acción tan cotidiana como ir a la peluquería a cortarse el pelo puede ser una experiencia muy problemática para niños con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA).

Los problemas de integración sensorial que suelen afectar a este colectivo conllevan que ciertas acciones y características de la situación en cuestión (proximidad con el peluquero, luces intensas del salón, olores fuertes de los productos, vibración de las maquinillas, las tijeras, el aire del secador) acaben resultando aterradoras para el niño.

¿Quieres saber algunos consejos para hacer de esta situación tan común algo fácil y práctico para un niño con TEA? ¡Presta atención!

ANTES DE IR A LA PELUQUERÍA

Dicen que es mejor prevenir que curar, y es que hay muchas cosas que puedes hacer para preparar a tu hijo de cara a la experiencia. Sabiendo que igualmente puede ser un “rato desagradable”, es conveniente que confíes en tu hijo y le des una oportunidad. Además, puedes servirte de los siguientes consejos:

Consejo nº1 – Practica en casa: ¡Jugamos a ser peluqueros! El juego simbólico o “hacer como si” puede ayudar mucho a un niño para anticipar aquellos aspectos de ir a la peluquería que puedan resultar desconocidos o especialmente problemáticos. Puedes utilizar muñecos y guiarle, en la medida de lo posible, a través de toda la secuencia de acciones que conlleva cortarse el pelo, enfocándote sobre todo en aquellos aspectos más sensoriales como lavarlo, peinarlo, cortarlo, secarlo… intenta ser sistemático y no dejarte nada. Otra idea es familiarizarse con las tijeras en casa (puedes utilizar unas especiales para niños), cortando el pelo a un muñeco o simplemente trozos de papel. Esto también ayudará a reducir la ansiedad cuando vea al peluquero con dicha herramienta.

Consejo nº2 – Utiliza soportes visuales: El visionado de vídeos de niños yendo a la peluquería (puede ser un vídeo de un hermano, un amigo, o alguno que busques en plataformas de internet) puede ayudar mucho a tu hijo a comprender qué significa ir a ese lugar, qué se hace exactamente, etc. Puedes narrarle lo que está ocurriendo en cada momento mientras veis el vídeo, llamando la atención sobre algunas cosas, mencionando objetos que se utilizan, etc. Es conveniente que, si es posible, en el vídeo se muestre a un niño contento y que al finalizar la experiencia es premiado. Otro soporte que te resultará de mucha utilidad es la preparación de pictogramas que describan toda la secuencia de cortarse el pelo, de principio a fin, y que podréis utilizar una vez estéis en la peluquería. El último pictograma debería representar un objeto o actividad que resulte especialmente reforzante para el niño.

Consejo nº3 – Habla con el peluquero: La persona que vaya a cortar el pelo a tu hijo tiene que estar al tanto de sus características y particularidades. Es aconsejable que unos días antes de llevarlo vayas a la peluquería y te tomes unos minutos para explicarle lo que son los TEA y, en concreto, quién es tu hijo (qué le disgusta profundamente, qué puede provocar miedo en él, si hay algún aspecto particularmente sensible) y cómo se va a proceder durante el corte de pelo (si os serviréis de apoyos visuales o no, si se utilizarán tijeras, maquinilla u otra herramienta, etc.).

Consejo nº4 – Planea la visita: Señala el día en el calendario mediante algún pictograma o imagen que represente ir a la peluquería. Intenta utilizar la misma imagen en ocasiones posteriores. Indícale cuántos días faltan y recuérdale todo lo que ya sabéis sobre la peluquería.

Consejo nº5 – Utiliza historias sociales: Son realmente útiles para ayudar a los niños con TEA el porqué de la necesidad de ir a la peluquería y cortarse el pelo, entre otras muchas situaciones sociales. Fueron diseñadas por Carol Gray y recogidas en un libro llamado “Mi libro de historias sociales”.

 

DURANTE EL CORTE DE PELO

Ya ha llegado el día, entráis en el salón de peluquería dispuestos a cortaros el pelo. Intenta mostrarte calmado y estable, aunque puedas tener nerviosismo e incertidumbre. Recuerda que tienes que ser un referente de normalidad para tu hijo en una situación que para él es muy inestable. ¿Qué podemos hacer ahora?:

Consejo nº6 – Que apoye los pies: Para algunos niños con desórdenes sensoriales la sensación de desequilibrio que puede provocar la altura de la silla y dejar los pies colgando puede resultar muy desagradable. Si puedes, hazte con una banqueta o unas cajas para que tu hijo pueda apoyar los pies. Esto le dará seguridad y ayudará a que pueda regular mejor su sistema vestibular.

Consejo nº7 – Sigue utilizando apoyos visuales: Lleva la secuencia de pictogramas preparada y ayuda a tu hijo a ir quitando aquellas acciones ya realizadas. El peluquero o peluquera también puede participar en este proceso. También puede ser útil llevar algún temporizador para ayudar a tu hijo a saber cuánto va a durar la experiencia (recuerda programar el final unos minutos después de lo previsto, así evitamos que suene antes de que acabe).

Consejo nº8 – Decide entre lavado o pulverizador: si echar la cabeza hacia atrás, lavar y enjabonar resulta demasiado problemático para el niño, puede ser útil humedecer el cabello con un spray. En el caso de ser imprescindible lavado, se debe hacer con delicadeza, anticipando siempre lo que va a suceder. Es conveniente utilizar un champú sin perfume o traer el que se usa comúnmente en casa.

Consejo nº9 – Elige junto al peluquero las herramientas adecuadas: si el sonido/vibración de la maquinilla asusta al niño, es conveniente utilizar tijeras.

Consejo nº10 – Trabaja en equipo: deja que el peluquero participe en el proceso, que le de instrucciones claras y sencillas a tu hijo y que se familiarice con él. De este modo resultará más fácil traerlo en futuras ocasiones. Si opinas que no es una persona lo suficientemente sensible con el tema, quizás es mejor buscar otras peluquerías en las que atiendan mejor a tu hijo.

Consejo nº10 – Trabaja en equipo: deja que el peluquero participe en el proceso, que le de instrucciones claras y sencillas a tu hijo y que se familiarice con él. De este modo resultará más fácil traerlo en futuras ocasiones. Si opinas que no es una persona lo suficientemente sensible con el tema, quizás es mejor buscar otras peluquerías en las que atiendan mejor a tu hijo.

Consejo nº11 – Intenta introducir el cepillado animándole a que lo haga él mismo: a veces la sensación de cepillar el pelo puede ser desagradable. Ofrecerle la oportunidad de modular él mismo esa experiencia puede resultar beneficioso y puede ayudar en esa transición. Puede asimismo coger la mano del peluquero o la tuya mientras se cepilla el pelo lentamente.

Consejo nº12 – Deshazte de los restos de pelo: el cabello restante del corte en la cara y en la ropa puede molestar profundamente a un niño con autismo. Llevar una muda limpia puede ayudarle a calmarse después de una experiencia tan estresante.

 

DESPUÉS DEL CORTE

¡Tu hijo lo ha conseguido! ¡Ha superado con éxito la dura prueba! ¿Qué hacer a continuación?:

Consejo nº13 – Lleva un premio para después o prepara una actividad reforzante: debe ser algo que guste mucho al niño y se debe aplicar inmediatamente después de la experiencia, insistiendo en que lo ha hecho realmente bien, diciéndole que es muy valiente y que estás orgulloso de él.

Consejo nº14 – Construye consistencia: en la medida de lo posible, y si has quedado satisfecho con el trato, vuelve a llevar al niño a la misma peluquería y que sea atendido por el mismo profesional. Esto aportará una mayor estructuración a la situación y dará seguridad al niño, que podrá anticipar con mayor facilidad las diferentes secuencias.

Consejo nº15 – ¿No quieres ir a la peluquería? Hay alternativa: existen profesionales que pueden visitar a domicilio al niño y cortarle el pelo en su propia casa. Si decides que esta es la mejor opción para el niño, deberás contar con un espejo grande para que éste pueda ver en todo momento qué está haciendo el peluquero y deberás preparar la habitación previamente, concienciando al niño de la actividad que se va a realizar.

Consejo nº16 – Registra aquello que te llame la atención: es probable que haya aspectos de la experiencia que no tenías previstos, o a los que tu hijo ha reaccionado de forma inesperada. Intenta apuntarlos para recordarlos y buscar soluciones que hagan el ir a la peluquería una vivencia más fácil y práctica. Comparte con otros padres de niños con TEA tus impresiones y busca más consejos que puedan serte útiles.

 

Y tú, ¿qué cosas crees que pueden ser de utilidad para visitar al peluquero en niños con TEA? ¡Comparte en tus redes sociales y difunde si te ha resultado interesante!