Enfado

El enfado es una emoción adaptativa, pero hacerlo en exceso, de manera desproporcionada o durante mucho tiempo resulta un problema. Consúltanos si te sientes identificado/a.

¿Qué es el enfado patológico?

El enfado es una emoción sana y adaptativa, que cumple su función como el resto de nuestras emociones (alegría, tristeza…). Sin embargo, algunas personas se enfadan de manera inapropiada.

Puede que alguien se enfade de manera desproporcionada, perdiendo el control sobre su comportamiento y pudiendo llegar a ser agresivos tanto verbal como físicamente.

También hay personas que no se enfadan de manera desproporcionada pero sí que se enfadan de manera continua, pareciendo estar enfadados durante todo el día. A veces parece que carecen de habilidades para resolver problemas.

Hay otras personas que, sin embargo, ante una situación que les enfada permanecen enfadadas durante mucho tiempo, siendo incapaces de resolver el problema que inició el enfado.

En algunas personas, pueden combinarse varias de estas formas de enfado desadaptativo (ambas formas en una misma situación o de manera alternativa entre situaciones).

Cuando esta situación se repite con demasiada frecuencia, haciendo sufrir a los demás y a nosotros mismos, podríamos estar ante un caso de enfado patológico.

¿Cómo puedo saber si sufro de enfado patológico?

Podrías sufrir de enfado patológico si:

  • Puedes nombrar un gran número de situaciones que te hacen sentir un enfado intenso, básicamente, que “te sacan de tus casillas”.
  • Notas que te enfadas ante cosas que, tras reflexionarlo, no tenían tanta importancia.
  • La gente de tu alrededor te definiría como una persona que tiene “mal genio”.
  • Cuando te enfadas, notas que tu cuerpo se activa muy rápido y de forma muy intensa.
  • El enfado es muy intenso, y externalizas tu rabia con comportamientos agresivos, tanto verbales (insultos, amenazas…) como físicos (rompes cosas o incluso agredes a personas de tu alrededor).
  • El enfado tarda mucho en irse, y experimentas durante días o semanas un estado de rencor y resentimiento, pues consideras inaceptable lo que se te ha hecho.
¿Cuál es el tratamiento del enfado patológico?

El primer paso para tratar el enfado patológico es ser consciente de que tenemos un problema y querer cambiarlo.

Desde la terapia cognitivo-conductual se entrena al paciente para manejar de una manera diferente las situaciones de enfado, aumentando la conciencia sobre qué dispara nuestra ira y aumentando el control tanto de esas situaciones como de nuestras reacciones hacia ellas.

¿Sabías que...?
  • Todas las emociones son adaptativas y cumplen una determinada función, y el enfado no es una excepción. Sin embargo, se considera patológico cuando su frecuencia, duración e intensidad son excesivos, afectando negativamente a la vida del paciente y a la de los que están a su alrededor.
  • El enfado ha sido una de las emociones más olvidadas dentro de la psicología, centrándose la investigación y el estudio en otras emociones como la tristeza, la ansiedad, el miedo o incluso la felicidad.
  • El enfado patológico es perjudicial para la salud. Enfadarse mucho o de manera desproporcionada tiene consecuencias negativas para la salud y se ha relacionado con mayores índices de mortalidad.
  • En el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) no aparece todavía ninguna categoría diagnóstica referente al enfado patológico, a pesar de que es un problema frecuente y con graves consecuencias personales y sociales para la persona que lo padece.
  • La persona que padece enfado patológico es pocas veces consciente de ello y son sus familiares y la gente de su entorno la que le anima a ir a terapia.